Los sistemas operativos de red,
además de incorporar herramientas propias de un sistema operativo como son por ejemplo
las herramientas para manejo de ficheros y directorios, incluyen otras para el uso,
gestión y mantenimiento de la red, así como herramientas destinadas a correo
electrónico, envío de emnsajes, copia de ficheros entre nodos, ejecución de
aplicaciones contenidas en otras máquinas, compartición de recursos hardware etc.
Existen muchos sistemas operativos capaces de gestionar una red dependiente de las
arquitecturas de las máquinas que se utilicen. Los más comunes son : Novell, Lantastic,
Windows 3.11 para trabajo en grupo, Unix, Linux, Windows 95, Windows NT, OS/2... Cada
sistema operativo ofrece una forma diferente de manejar la red y utiliza diferentes
protocolos para la comunicación.